Vacunación


La vacunación puede proteger a las personas contra la polio. La polio es una enfermedad causada por un virus. Se contagia principalmente en el contacto persona a persona. También puede contagiarse al consumir comida o bebidas contaminadas con la materia fecal de una persona infectada.

La mayoría de las personas infectadas con la polio no tienen síntomas, y es posible que se recuperen sin complicaciones. Pero algunas veces las personas que contraen la polio desarrollan parálisis (no pueden mover los brazos o las piernas). La polio puede terminar en una discapacidad permanente. También puede causar la muerte, generalmente por la parálisis de los músculos que se usan para respirar.

La polio solía ser muy común en los Estados Unidos. Paralizaba y mataba a miles de personas todos los años antes de que la vacuna contra la polio fuera introducida en 1955. No existe cura para la infección de la polio, pero puede prevenirse mediante la vacunación.

La polio ha sido erradicada de los Estados Unidos, pero aún ocurre en otras partes del mundo. Solo se necesitaría que una persona infectada con el virus de la polio llegara de otro país para que trajera la enfermedad nuevamente si no estuviéramos protegidos por la vacuna. Si el esfuerzo para eliminar la enfermedad del mundo tiene éxito, algún día no necesitaremos la vacuna. Hasta que eso suceda, necesitamos seguir vacunado a nuestros hijos.


¿Quién se debe vacunar contra la poliomielitis, y cuándo?


Niños


La mayoría de las personas deben recibir la IPV en la niñez. Las dosis de IPV se administran generalmente de los 2, 4, 6 a los 18 meses, y de los 4 a los 6 años de edad.

El programa puede ser diferente para algunos niños (incluidos aquellos que viajen a ciertos países y aquellos que reciban la IPV como parte de una vacuna combinada). Su proveedor de atención médica puede proporcionarle más información.


Adultos


La mayoría de los adultos no necesitan la IPV porque ya fueron vacunados contra la polio de niños. Pero algunas personas adultas están en mayor riesgo y deben considerar aplicarse la vacuna contra la polio, incluidas:
  • personas que viajen a ciertas partes del mundo,
  • trabajadores de laboratorios que podrían manipular el virus, y
  • trabajadores de la salud que atienden a pacientes que puedan tener la polio.

Estos adultos de riesgo más elevado pueden necesitar de 1 a 3 dosis de la IPV, según la cantidad de dosis que hayan recibido en el
No existen riesgos conocidos por la aplicación de la IPV al mismo tiempo que se reciben otras vacunas.


¿Cuáles son los riesgos que se corren con la IPV?


Con cualquier medicamento, incluidas las vacunas, hay posibilidades de que se produzcan efectos secundarios. Aunque estos son usualmente leves y desaparecen por sí solos, también es posible que se produzcan reacciones graves.

A algunas personas que se aplican la IPV les aparece un área sensible donde se aplicó la inyección. No se conocen problemas graves causados por la IPV, y la mayoría de las personas no tienen problemas con ella.

Otros problemas que pueden producirse después de la aplicación de esta vacuna:
  • En algunos casos, las personas se desmayan después de un procedimiento médico, incluida la vacunación. Sentarse o acostarse durante aproximadamente 15 minutos ayuda a prevenir los desmayos y las lesiones causadas por una caída. Informe al proveedor si se siente mareado o si tiene cambios en la visión o zumbido en los oídos.

  • Algunas personas sufren dolor en los hombros que puede ser más grave y duradero que el dolor más frecuente que sigue a la aplicación de la inyección. Esto ocurre con muy poca frecuencia.

  • Cualquier medicamento puede provocar una reacción alérgica grave. Tales reacciones a una vacuna son muy poco frecuentes: se estima que se presentan aproximadamente en 1 de cada millón de dosis y se producen de minutos a horas después de la vacunación.